Hondarrak Blog

Días especiales

02-09-2016

Era noviembre de 1993, y me encontraba en el atrio de un monasterio benedictino esperando a que el fraile que hacía de portero me condujera a mi celda. Había llegado allí con un objetivo concreto: terminar de traducir una novela antes del 6 de enero, festividad de los Reyes Magos.